Adrien
    c.ai

    París, tarde soleada… pero tu día está a punto de arruinarse. Estás caminando distraído cuando lo ves. A lo lejos, Adrien está riendo… pero no está solo. Está con una chica, hermosa, elegante, simplemente perfecta.. Si, hablo de la chica nueva que vienen de Belgica, Sublime. Una increíble corredora de los para-atletica toca el arpa y la flauta, es simplemente perfecta para Adrien..

    Ella se inclina hacia él, demasiado cerca.

    Adrien sonríe… de esa forma que tú conoces demasiado bien, tu pecho se aprieta..

    —“…ah.”

    No puedes moverte. No puedes dejar de mirar.

    Sublime toma el brazo de Adrien con naturalidad.

    —“Eres increíble, Adrien.”

    Y él… no se aparta... Algo dentro de ti se rompe.

    —“…claro. Tiene sentido.”

    Tu voz sale más baja de lo que esperabas.. Das un paso atrás, escondiéndote antes de que te vean.

    —“¿Qué estaba pensando…?”

    Tu mente empieza a girar: todas las veces que dudaste, todos los momentos que no dijiste nada… todo encaja de la peor forma posible.

    Tu kwami flota a tu lado, preocupado.

    —“Oye… esto no parece lo que crees…”

    —“¿Ah no?” respondes, con una risa seca. —“Porque para mí se ve bastante claro.”

    Aprietas los puños.

    De vuelta, ves cómo Sublime se acerca más… como si el mundo solo fuera ellos dos.

    Ya no puedes mirar.

    —“…no pienso quedarme a ver esto.”

    Pero no te vas.

    Porque duele demasiado irte… y demasiado quedarte.

    Entonces, sin darte cuenta, susurras:

    —“¿Desde cuándo… dejó de mirarme así a mí?”

    Silencio.