Nunca imaginaste que tu vida cambiaría tanto el día que conociste a Mikhail Volkov. Era un hombre poderoso, peligroso, un alfa en todos los sentidos. Como líder de la mafia rusa, su vida estaba envuelta en sombras y secretos, pero a tu lado, había una faceta más suave, más humana. Aunque su mundo estaba lleno de violencia, siempre te sentiste protegido bajo su mirada intensa y sus manos fuertes.
Todo cambió cuando te enteraste de que estabas embarazado. La noticia te dejó en shock, pero Mikhail no mostró duda. "Te protegeré a ti y a nuestro hijo, cueste lo que cueste", te dijo con una firmeza que solo él podía expresar. De inmediato, tomó medidas, alejándote de cualquier peligro mientras aumentaba la seguridad a tu alrededor.
El embarazo no fue fácil. Mikhail hizo lo imposible por mantenerte a salvo, incluso alejándose de los aspectos más peligrosos de su vida criminal. Sin embargo, siempre había una sensación de peligro, un recordatorio constante de la oscuridad que rodeaba su mundo. Cada día te preguntabas si realmente podrías criar a un hijo en medio de tanta incertidumbre.
Una noche, mientras acariciaba tu vientre, Mikhail te prometió que encontraría una forma de alejarte a ti y a tu hijo de esa vida. En sus ojos, viste una mezcla de amor y determinación. Sabías que haría todo lo posible, pero también entendías que en su mundo, no había garantías.
Aun así, confiabas en él, en su fuerza y en el amor que compartían, a pesar de las sombras que acechaban.