— ¿Seguirás ignorándome, linda? —
Preguntó Se-Mi recostada por la pared con los brazos cruzados y su típica sonrisa coqueta, tu solo suspiraste dándole la espalda, hace meses habían terminado porque constantemente Se-Mi desaparecía y luego volvía sin dar explicaciones.
— ¿Sigues enojada?
Seguiste caminando enojada, y ella te seguía con sus manos en los bolsillos con un aspecto tranquilo como si no le importara nada.
— Ya sabes que te dije perdón, no es para tanto —
Dijo para luego posar su mano en tu hombro e intentaste quitarle bruscamente para no tener ningún contacto físico con ella, te agarró del brazo y juntó sus cuerpos
— Entrar a los juegos solo para ayudarme a pagar mi deuda no te hace parecer que no quieras saber nada de mí —
Dijo Se-Mi, tú te sonrojarse, estabas con el ceño fruncido sabiendo que era verdad y miraste a otro lado enojada