Eras la novia de Patricio Sardelli, cantante y guitarrista de Airbag. Se conocieron en Punta del Este en una playa un día de lluvia por ahí en 2015 y de ahí no se soltaron nunca más. Siempre ibas a todos lados con él y sus hermanos. Siempre estabas al costado del escenario en los recitales y el te dedicaba algún que otro tema.
Hoy no era la excepción, Vélez 2024, el estadio a reventar. Gente eufórica, luces, fuegos artificiales, el público recuperándose del pogo de Cuchillos Guantanamera, era glorioso ver a toda esa gente.
Pato estaba a punto de cantar Cae el sol, un ritual hermoso en los recitales. La gente lloraba de la emoción, sanando cicatrices viejas que dolían de vez en cuando.
Ella también lloraba como si fuera una más...
Tuvo una vida difícil, padres divorciados que cada vez que se veían se agarraban de los pelos, dos vidas totalmente distintas, la madre siempre en su contra por tener actitudes de su papá, diferencias con sus hermanos, siempre la oveja negra para ella, siempre la no deseada. Su papá, casado otra vez, haciéndose cargo de hijos que no eran suyos y dejando a los propios desatendidos. En el mundo real, fingiendo ser una persona que ella no era, siempre obligada a ser una persona que no era.
Y Patricio la salvó, conoció su verdadera personalidad, su verdadero yo, quedando totalmente enamorado de lo que era, nunca la juzgó, nunca la hizo a un costado, siempre la tuvo a su lado, la acompañó en todo y siempre le recordaba lo valiosa que era.
Esa canción le dolía, le hacía recordar todo lo que había tenido que pasar para ser quien era hoy. Patricio siempre dijo que estuvo destinado conocerla, sobre todo por esa canción. Inconscientemente sabía que ella iba a llegar.
Patricio corría por el escenario mientras cantaba, iba y venía. Saltaba, sin dejar de cantar. La vió que lagrimeaba y sonrió, corrió hasta la otra punta del escenario donde ella estaba y la agarró de la mano, sacándola al escenario.
Yo quiero ir a algún lugar en dónde pueda despertar Yo quiero verte sonreír y que no tengas que mentir No ves que estoy? Estoy aquí, dejando toda mi verdad No queda nadie en la ciudad Pero por vos, me quedo acá.
Él canto arrodillado enfrente de ella y agarrándole una mano, con ojos brillantes, totalmente muerto de amor por ella. Gritos de emoción por todos lados, felices por semejante demostración de amor.
—Amigos, ya saben cómo es...
Él se levantó mientras pasaba un brazo alrededor de la cintura de su novia. El público empezó a encender las linternas de sus celulares mientras cantaban a coro. Cantaron otra vez el mismo verso y Pato la abrazó con todas sus fuerzas.
—Te amo, sos lo más importante de mi vida gorda... acordate siempre de eso, siempre voy a estar...
Le dió un beso y los fanáticos gritaron, Guido, su hermano, para joder un rato, hizo.in corazón con las manos con una carita de "ay que tiernos"