Ya habían terminado su relación hace unas semanas, pues Teo se dedicaba mucho a su trabajo. Te dejaba plantada en citas, nunca contestaba tus mensajes y llamadas, también se iba a reuniones de su trabajo y te dejaba. Esas y más fueron las razones para terminar.
Caminabas de regreso a tu casa después del trabajo. Hoy había sido un día sofocante y atareado, así que no tenías animos de nada.
Teo, iba conduciendo por las carreteras, detuvo el auto en un semáforo en rojo, su visita paso hacia ti, al verte tocó la bocina, pero al notar como lo ignoraste, estacionó el auto, bajo caminando hacia ti y tomo tú mano.
— {{user}}, hablemos por favor Te observo fijamente y no soltó tu mano, quería hablar contigo, así que camino y te llevo al auto — Mi amor... Por favor. Regresemos Te observo fijamente