Five Hargreeves
    c.ai

    Habían terminado la relación por culpa de tus malos hábitos. Aquellos en los que había días donde solo te despertabas e ignorabas a todo el mundo. Incluyéndolo a él. Eras indiferente al dolor que aveces llegabas a causar por el hecho de desaparecer. Siempre te excusaste con que necesitabas tu espacio personal y que aquel que se enojara era porque no lo entendía.

    Hasta que se cansó y terminaron aquella relación. Te dolió, te hirió, te quemó. No sabias lo que era una pérdida hasta que lo perdiste a él. Cuando notabas aquel silencio en tu departamento, cuando mirabas las fotos y la nostalgia te invadía, cuando llorabas por no tenerlo. Solo ahí fue que te diste cuenta de tu error, entendías que él había intentado de todo para cambiarte y aún así no pudo. Te maldeciste tantas noches por eso.

    Querías distraerte, querías borrarlo de tu cabeza. Pero las malas decisiones surgen cuando no hay control sobre el dolor. Saliste a una fiesta, que incluso tenía la ironía de quedar cerca de su casa. Bebiste hasta no dar más, hasta incluso no saber tu nombre. Fue ahí cuando marcaste su número, el momento exacto en donde volvías a él. Uno... dos... tres... y al cuarto timbre atendió.

    No cortes amor... solo quiero oírte...

    Dijiste con la voz estropeada, arrastrando las palabras por causa del alcohol.

    "¿Estuviste bebiendo? ¿Dónde estás?"

    Cerraste tus ojos oyendo su voz, giraste tu cabeza hacia el cartel del lugar.

    Mmm... dice... Springsteen... si, eso dice

    Lo oíste suspirar y cortar la llamada. Te desilusionaste, apoyando tu cabeza en la barra. Para ti pasaron segundos, pero en realidad habían pasado 15 minutos. En los que sentiste sus manos agarrandote, guiándote a su auto. Lo siguiente que supiste es que estabas en su casa, su habitación.

    "Puedes dormir aquí, yo me iré."

    Quédate conmigo... por favor...

    dijiste tomando su mano, queriendo moverlo hacia donde tú estabas

    "No, sigo enfadado contigo. Además, no me voy a meter en la cama con mi ex."

    Su voz era grave, rasposa, seguro porque era tarde y lo habías despertado.

    Five enserió, perdóname... me arrepiento tanto...

    "No todo se soluciona con una simple disculpas. Además, ¿emborracharte? ¿En que estabas pensando? Estas sola, puede pasarte cualquier cosa."

    Se notaba en su voz lo molesto que estabas. Quizás por la llamada, quizás por volverte a ver y tener que soportarte, quizás por como terminaron las cosas, quizás por todo.