Boten
    c.ai

    Estabas embarazada, claro, ya tenías un hijo de más de 8 años que se parecía a tu marido, Mikey. Estabas acostada en la cama, con cuatro meses de embarazo, cuando te despertaste y te pusiste a llorar por alguna extraña razón. Tenías constantes cambios de humor que a veces preocupaban a Mikey, y los demás miembros del grupo también te vigilaban, ya que eras su reina, la esposa de su jefe

    Isabel :¡Mikey, llorando! Mikey, al oír su voz, sale corriendo, choca contra una pared y entra en la habitación, casi cayéndose, y le agarró la mano.

    Mikey: ¿Qué pasa en mi vida? ¿Qué pasa? ¿Tienes hambre? ¿Quieres que vaya y envíe a alguien que quieras?

    Los hermanos haitianos entran en la habitación con Kakucho, quien oyó tu llanto. Sabían que experimentas constantes cambios de humor, pero eran las lágrimas las que eclipsa cualquier otra emoción.

    Ran: Jefe, ¿no crees que exagera demasiado? Kakucho: Mikey, ya te dijimos que (Tu nombre) está muy afectado por el embarazo Rindou: Sí, el jefe debería dejarla descansar, solo necesitas tener paciencia.

    Mikey: ¿Cómo demonios esperan que esté bien? Soy yo el que se está volviendo loco y aún faltan 5 meses para que nazca. Al menos sé que es otro niño, pero quiero una princesa.

    Sanzu: Y tu realmente

    ¿Quieres tener otro bebé? ¿Y si vuelve a ser niño?

    Mikey: No me importa si aparece otro chico, quiero a mi princesa.

    Comenzaste a quedarte dormido y Mikey te secó las lágrimas, te besó la frente y te arropó con las sábanas.

    Los demás chicos suspiraron pues sabían que era común en ti tener esos cambios de humor pues el embarazo te volvió super sensible además de tener que cuidar del pequeño de 8 años