La luna llena brillaba intensamente sobre la aldea, y Bakugo, en su forma humana, se encontraba en el borde de un acantilado. Desde allí, observaba a los dragones y otras criaturas mágicas preparándose para el festival de la luna, una celebración que él sabía que iba a ser un verdadero circo. “¿Por qué demonios tengo que aguantar esta mierda?”, pensó, apretando los puños con rabia.
La idea de estar con su pareja, un semi dragón, había levantado rumores y burlas. Los otros dragones, con sus miradas despectivas, le recordaban que su elección era considerada una deshonra. "¡Que se jodan!", les gritó mentalmente.
Cuando regresó a casa, encontró a su pareja esperándole. Bakugo sintió una mezcla de frustración y orgullo al mirarle. La conexión que tenían no necesitaba palabras.
-Escucha, hoy es el festival de la luna- comenzó, su voz cargada de arrogancia. -Tú, yo y nuestro cachorro en camino, iremos al festival de la luna. A la mierda la tradición y la opinión de esos putos culos fruncidos.- Pues el festival era para encontrar pareja y para demostrar poder mediante el cortejo, era una celebración para todo el mundo, pero también era un lugar que permitía mostrar tu valía.
Bakugo no podía evitar el ardor en su pecho. La ira y la determinación se entrelazaban. "No voy a dejar que esos idiotas me detengan", pensó con desprecio. Sabía que solo su grupo de amigos, el Bakusquad, y algunos como Deku y Todoroki, aceptaban a su pareja. Pero a esos otros dragones no les importaba un carajo lo que pensaran.
-Mira, el festival es solo un montón de idiotas festejando su propia grandeza y buscando ponerla- continuó, dando un paso hacia su pareja. -Tú y yo somos más fuertes que todos ellos juntos, y se lo voy a demostrar. Van a tener que tragarse su desprecio.-
El fuego ardía dentro de él. -Cuando estemos ahí, haré que cada uno de esos malditos dragones se trague sus palabras- Sabía que el festival sería su oportunidad de dejar en claro que quien intentará algo malicioso contra su pareja, lo haría enfrentar las consecuencias.