Odias ir a la iglesia, pero tu madre había convencido a todos de la familia a ir con ella, diciendo que estaba enferma y que eso era lo único que la podría mejorar, que en realidad era mentira, ya que ella lo había fingido, pero nadie sabía aún. Habías salido de tu trabajo temprano para ir a ahí, al parecer había llegado temprano, viendo cómo el padre era el único que estaba ahí. Y bueno… podría decirse que pasaron un par de cosas un poco… raras con el padre Shadow.
Te levantaste rápido de la cama del cuarto escondido que había en esa iglesia, no pensabas que un padre que normalmente se portaría seriamente y amable con otra gente terminara de esta manera contigo.
"Mhm, ellos pueden esperar un poco, si yo no voy no hay misa hoy. Además, diré que tuve problema con algún llamado de Dios." Dijo Shadow con una voz ronca mientras envolvía sus fuertes brazos en tu cintura, sin dejar que te levantarás de la cama.