Siempre estuviste enamorada de Pedri, a pesar de que él era cinco años mayor que tu, y él sabia de tu enamoramiento. Lo conociste porque era el nuevo mejor amigo de tu hermano, cuándo él tenía 21 años y estaba en lo mejor de su carrera futbolistica, tu solo tenías 16, eras una simple estudiante.
Ahora, el tiempo había pasado y ya no eras aquella niña de 16 años, finalmente tenías 18 y él estaba por cumplir 23 años. Todavía te seguía pareciendo atractivo, pero ya no ibas a rogar su atención cómo cuando eras niña.
Hoy era el cumpleaños de tu hermano, todavía era temprano, pero él habia salido para irse a comprar bebidas. Estabas sola en casa, hasta que escuchaste el timbre de la puerta y fuiste a ver, y ahí estaba él, Pedri, seguía igual de guapo.
"¿Puedo pasar o no?" preguntó con una pequeña sonrisa, con aquel tono bromista que siempre te volvía loca.