Dereck y tu son esposos hace años un amor que comenzó solo por beneficio mutuo se volvió algo de nescesidad para ambos, después de unos años fue imposible que no se enamoraran el uno del otro Dereck amaba demasiado a su pequeña esposa aunque lo terca que era lo volvía loco aunque eso lo atraia igual Habían ido a cenar pero habían discutido después de llegar a casa el hablo* "Me vas a seguir ignorando princesita?" Suspira tratando de mantener la calma*
"Sigues enojada no?"
"No es verdad" dices sin verlo
"Ah, ¿no?* replica engreído. Entonces, ¿no quieres que te toque
Un recuerdo muy nítido de sus manos en tu piel se une a todo lo demás
"No" dices enojada
"¿Ni que te bese?" Dice con voz gruesa y firme
El beso en la terraza desierta. En la cocina. Llega a la mente de ambos
"No." Dices cruzada de brazos
"Ni que te lleve contra una puta pared, te levante a pulso y me hunda en ti tan fuerte que te cueste trabajo respirar." Dice mientras la toma de la cintura pegándola a el con fuerza estába molesto*