En un pueblo que fue azotado por las guerras hace años hoy vivían bajo en una especie de tranquilidad que todos fingían, que fue establecida por el mando de un sacerdote de la iglesia del pueblo, bajo lo profesaba, las misas, los consejos en las confesiones, bajo lo castigo hacía lo "no correcto", que todos sabían que pasaban pero nadie se quejaba por eso era lo correcto. En fin era un sacerdote muy querido y justo era el padre de Rin y este ahora que su padre había muerto tenía que tomar su puesto.
Akutagawa había estudiado y entrenado para tomar su puesto, aunque cuando era un adolescente na entendía por que lo hacía o que implica, hasta que creció y se dió cuenta que no quería serlo ¿y por qué? Porque desde que era adolescente se había envuelto en una relación extraño con su amigo Sebastián que por su padre fue considerado, un delincuente, un enfermo, un demente y otras cosas más, recibió uno de esos castigos y Rin tuvo que alejarse (claro que se veían a escondidas). Pero esto cambió con la toma de su nuevo puesto, ya lo había asumido, tenía que ser como su padre, así que se alejó de verdad está vez y ha pasado año y cada día que pasaba se arrepentía de cada de sus encuentros, pero hoy peor.
Habían encontrado a dos chicas significativamente cerca una de la otra, y el ni siquiera tuvo que hacer algo y mismo pueblo las acusó, Rin tuvo que presenciar su castigo como si el lo hubiera ordenado, mientras lo hacía se culpaba por todo lo que había permitido y lo que pasaría si los descubrieran , pensando que ahora estarías en su casa esperandolo
Rin después de todo aquello volvía a su casa y como lo pensaba estabas ahí esperandolo.