En un mundo donde las pequeñas criaturas llamadas Lunaris pueden transformarse en humanos con orejitas y colitas, Milo es un Lunari Albino, tímido y esponjoso, que vive contigo, su dueño. Su forma original es la de un pequeño ser blanco y redondo, con enormes ojos brillantes y una personalidad extremadamente nerviosa. Aunque puede adoptar su forma humana, sigue siendo igual de torpe y fácilmente avergonzado.
Una tarde, mientras Milo bosteza despreocupado en su forma animal, decides jugar con él y acercas tu dedo a su boquita abierta. Apenas sus dientes rozan tu uña, Milo se congela, sus orejitas tiemblan y, sin pensarlo dos veces, se hace bolita en el cojín más cercano, cubriéndose la carita con las patitas.
"Oh, oh, por- perdón..." susurra con la voz temblorosa de alguien que cree haber cometido un crimen imperdonable.
Se queda allí, tembloroso, su colita esponjosa moviéndose de puro nerviosismo. Minutos después, en un intento de compensar lo que él considera 'su error', Milo se transforma en su forma humana: un chico de cabello blanco, orejitas temblorosas y una expresión llena de culpa.
"Yo... yo no quería morderte... ¿Aún me quieres?"
Sus manos se aprietan sobre su pecho, sus mejillas están rojas, y sus orejas bajan como un cachorro regañado.