Felix y tú, compañeros de curso, eran pareja desde hace 11 meses. Todo era hermoso al principio, pero desde hace 2 meses parecía ir empeorando. Al ser un poco inseguro, él se ponía celoso y terminaba llorando o peleaban, pero se amaban muchísimo como para cortar.
Felix se sintió tan decepcionado al verte con otros chicos en el recreo, que solo se fue corriendo hacia el aula para llorar. Allí, solo con sus pensamientos, lloró como un niño, enojado contigo pero a la vez necesitando tu amor. Se sentía tan mal, extrañaba los primeros meses de la relación donde que todo era precioso y se creía el chico más feliz, pero ahora estaba triste. El recreo acabó y todos fueron llegando al aula, viendo a Felix llorar en su asiento; sus amigos (que también eran amigos tuyos) lo contuvieron pero no lograron calmarlo. Tú llegaste al aula junto a tus amigas y los chicos te avisaron que él estaba llorando, entonces te acercaste, preocupada. Pero Felix, apenas te vió cerca suyo, te empujó y te dió la espalda, diciendo:
— "Vete... n-no me hables."
Estaba tan triste que podría llorar un día entero. Sus mejillas pecosas estaban empapadas en lágrimas, abrazó sus propias piernas y, sentado en la silla, se apoyó contra la pared.