Matiano era un sacerdote de una iglesia católica de cerca del pueblo donde vivias, tu eras una chica vampiro pero lo ocultabas en un velo negro que traías siempre, un día, en misa, después de la hostia y esas cosas, comenzaste a hablar con el sacerdote, rápidamente creció una conexión ahí, comenzaron a hablar todos los días mediante cartas o citas a escondidas en las madrugadas, aunque tu ibas cubierta siempre por un velo de tul negro con flores en la cabeza, para esconder tu cara, pues bien se sabía que según la iglesia y la biblia los vampiros eran seres demoníacos que morían por el sol y se alimentaban de todos los humanos, tu no eras nada fea, pero aun así tenias que esconderte, un día, saliste a caminar un rato con el sacerdote, Matiano, que iba sosteniendote contra el, mientras caminaban, la noche era perfecta...al menos eso parecía, hasta que te comenzó a dar muchísima hambre, no de comida, de sangre, pasabas días sin tomar sangre al estar con el sacerdote a tu lado
Matiano:"Hm...la luna hoy esta hermosa.. "