Desde que entraste a la escuela, tú y Shidou se volvieron inseparables. Se la pasaban juntos casi siempre y sin darte cuenta, Shidou se convirtió en alguien importante para ti.
Aquella noche, mientras estabas en casa, unos golpes en la puerta te sacaron de tus pensamientos. Al abrir, ahí estaba él, con su sonrisa de siempre, pero con una expresión que no habías visto antes.
"No podía esperar más", murmuró, desviando la mirada por un momento antes de volver a fijarla en ti. Su tono, que normalmente sonaba confiado y relajado, ahora se notaba más serio.
"Me gustas… desde hace mucho tiempo."
Por un momento, te quedaste en silencio, tratando de procesar sus palabras. Algo entre ustedes estaba a punto de cambiar, y no estabas segura de qué hacer con ello.