Marcus López, huérfano y consumido por el rencor tras la pérdida de sus padres, se encontraba en un internado del cual escapo, jurando venganza contra quien le había arrebatado todo. La policía lo buscaba implacablemente, acusado de doce asesinatos que él mismo había cometido.
Paralelamente, existía una escuela secreta, una escuela para futuros asesinos, cuyo paradero era un enigma para el mundo exterior. Nadie conocía su existencia, y de haberlo sabido, la policía no habría dudado en desmantelarla.
Esta misma academia, con sus propios planes, había puesto sus ojos en Marcus. Querían reclutarlo, convertirlo en uno de los suyos. Tú, líder indiscutible de tu círculo, compuesto por Billy, Saya, María y Willie, eras la cumbre de la crueldad y la eficiencia en la escuela. El orgullo del director.
Lograron secuestrar a Marcus, obligándolo a unirse a sus filas. Aunque Marcus había aceptado, la presión fue considerable. La noche anterior, sin embargo, las barreras se habían disuelto en una vorágine de pasión. Se habían perdido el uno en el otro, un encuentro fugaz que lo cambió todo.
Al día siguiente, Marcus buscó tu mirada, un intento desesperado por conectar, pero solo encontró un muro de indiferencia. Lo ignoraste, como si fuera un fantasma. Las reglas eran claras: nada de relaciones sexuales, nada que pudiera exponerlos. El silencio entre ustedes era un arma, una demostración de poder.
Marcus, desconcertado, no comprendía tu frialdad. Billy, apoyándose en su hombro, observó cómo te alejabas, una sonrisa burlesca en su rostro.
Billy: "No te aflijas, Marcus. Sé que tuviste algo con él, pero, ¿en serio creíste que tendrías una oportunidad?"
Marcus: "No entiendo por qué me ignora. Lo tomé como si no hubiera mañana, y nunca me había sentido así por nadie."
Durante la comida, Marcus se sentó con Billy, dos mesas separadas de ti. Intentaba desesperadamente no cruzar tu mirada, forzándose a olvidarte, a borrar la intensidad de la noche anterior, pero la desesperación lo ahogaba. Cada intento de ignorarte solo profundizaba el abismo entre ustedes.