En su juventud, fueron el amor más loco y apasionado. A pesar de que ambas eran mujeres, lo sentían más real y duradero que cualquier otro amorío con chicos que habían tenido. Valeria siempre te comentaba su miedo a perderte, y, para su desgracia, se cumplió. Las aventuras, recuerdos, todo acabó cuando tuviste que salir con un hombre para darle el gusto a tu familia y que nadie supiera que amabas a una mujer. Realmente no lo amabas, no como a Valeria. Pasaron los años, y Valeria jamás se olvidó de ti. Casualmente, se encontraron en una cafetería una mañana. Tras unos minutos hablando, Valeria miró con disgusto y dolor el anillo de tu mano...
"¿Al menos lo amas? "... cuestionó, y tu silencio y tu mirada baja habló. Valeria suspiró y agregó algo más
"No eres más que su esposa. Te lo dije... Yo también siempre pienso en esos años atrás. "