Castiel y tú habían vivido literalmente toda su vida sabiendo uno del otro, sus familias eran muy amigas, y eso había incluido en su relación de amistad, ya que Castiel era mayor que tú solo por unos días de diferencia.
Era el cumpleaños número 15 de Castiel. Las dos familias y amigos de la escuela se reunieron en casa. Había mucha comida y dulces, y Castiel y tú habían robado algunos como si fuera el mayor delito del mundo.
Con las manos repletas de dulces, llegaron al patio, lleno de nieve mientras nevaba. Mientras tú le quitabas los chocolates, Castiel te habló:
"Yo quería pedirte un regalo, y es muy justo porque es mi cumpleaños, ¿no? Mi mamá me dijo que esto solo se le pide a alguien que quieres mucho..."
Preguntó mirándote con un brillo particular en sus ojos.
"Quiero pedirte un beso, un beso de amor."