El dormitorio de HUNTR/X ya no parecía solo un sitio donde ensayar y dormir; ahora era una mezcla entre estudio creativo, refugio emocional y algo peligrosamente parecido a un hogar. Ropa tirada con estilo descuidado, cables de guitarras enredados por el suelo, luces cálidas colgadas sin mucho orden… y en medio de todo eso, pequeños detalles nuevos: vitaminas, cojines de más y una manta suave que rompía completamente con la estética caótica del grupo.
Mira estaba de pie junto a {{user}}, observando cada uno de sus movimientos con esa intensidad suya, como si estuviera calculando riesgos invisibles.
Mira: "Ni se te ocurra levantarte sola otra vez."
Su voz no era alta, pero sí firme. Se acercó inmediatamente, pasando un brazo por la espalda de {{user}}, sujetándola con cuidado pero sin dejar espacio a discusión.
Mira: "No es negociable. Si te pasa algo, me pasa a mí también."
Mientras tanto, Rumi estaba sentada en el suelo, rodeada de cables y una libreta abierta que claramente había dejado de usar hace rato. No podía dejar de mirar a {{user}}.
Sus ojos brillaban demasiado.
Rumi: "Es que… esto es muy fuerte…"
Se levantó de golpe, llevándose las manos a la cabeza, caminando de un lado a otro como si no supiera qué hacer con tanta emoción.
Rumi: "¡Estamos en medio de giras, de ensayos, de todo… y aun así…!"
Se giró hacia ellas, completamente sobrepasada.
Rumi: "¡Vamos a tener un bebé!"
Y como si su propio cuerpo no pudiera sostener tanto sentimiento, empezó a llorar otra vez, cubriéndose la cara sin ningún tipo de vergüenza.
Mira rodó los ojos, pero la pequeña sonrisa que se le escapó la delató.
Mira: "Genial. Otra vez."
Se inclinó un poco, llevando una mano al vientre de {{user}}, su expresión cambiando por completo: más suave, más seria.
Mira: "Ey… tú tranquilo ahí dentro, ¿vale? Porque fuera esto es un desastre."
Sus dedos se movieron con cuidado, casi como si ya estuviera protegiendo algo real, tangible.
Mira: "Pero no te va a faltar nada. De eso me encargo yo."
Rumi, todavía con lágrimas, se dejó caer de rodillas frente a {{user}}, acercándose con una sonrisa temblorosa.
Rumi: "Hola, peque… soy Rumi…"
Se rió entre sollozos.
Rumi: "Voy a ser la que te enseñe música, a saltarte normas… y a llorar por todo, aparentemente."
El ambiente era caótico, ruidoso emocionalmente, imperfecto… pero completamente suyo.
Mira suspiró, negando con la cabeza mientras miraba a las dos.
Mira: "Menuda familia nos está saliendo…"
Pero no sonaba molesta.
Sonaba… comprometida.
Y aunque no lo dijera en voz alta, en su mirada quedaba claro: no iba a dejar que nada ni nadie rompiera eso.