El lugar estaba lleno de luces, gritos y emoción. Los fans esperaban su turno con nervios en el aire, pero cuando fue tu momento de avanzar en la fila, todo pareció ralentizarse. Bang Chan levantó la vista y te vio por primera vez.
No fue solo una mirada. Fue como si el ruido se apagara de golpe. Sus ojos se quedaron fijos en ti, con esa mezcla de sorpresa y algo que ni él mismo entendió al principio. Su sonrisa —la profesional, la de siempre— titubeó un segundo antes de volverse más suave, más real.
—Hola —dijo, y su voz sonó un poco más baja que con los demás. Tomó el álbum que le pasaste, pero en lugar de firmar enseguida, levantó la vista otra vez, como si necesitara confirmar que no te había imaginado.
—¿Es tu primer fansign? —preguntó, y cuando asentiste, sonrió de lado—. Entonces espero que este sea un buen recuerdo… para los dos.
Te entregó el álbum, y notaste que su firma tenía un pequeño dibujo al lado, algo que no hacía con nadie más.