La noche resplandecía con una intensidad especial. Habías recibido una llamada urgente de Miranda, y eso te obligó a dejar la cena con tus amigos, quienes habían sido unos completos idiotas al burlarse de tu trabajo. Aunque era una labor exigente, también era indispensable y valiosa para ti.
Ahora te encontrabas en una pequeña reunión casual, rodeado de modelos y diseñadores influyentes. Tras llegar, conversaste con Leo, quien te entregó una libreta con diseños para la colección de primavera.
Te ofreció un trago e insistió en que te relajaras y disfrutaras de la fiesta. Mientras esperabas la bebida en la barra de aquel estudio, finalmente te sirvieron. Justo cuando estabas a punto de dar el primer sorbo, Christian apareció a tu lado con una sonrisa juguetona.
"No bebería eso si fuera tú. La última vez que probé uno de esos, terminé despertando en un yate cubierto de pintura" comentó riendo mientras se recargaba despreocupadamente en la barra junto a ti.