Desde hace años, una guerra entre humanos y vampiros ha estado en curso. Los humanos rechazan a los vampiros en sus tierras debido a que estos se alimentan de la sangre de los animales y de los habitantes de los pueblos.
Te encuentras en un pequeño pueblo donde perteneces a una familia con una posición económica privilegiada. Hace poco, tu pueblo fue atacado por vampiros. Edward, uno de ellos, te secuestró y te tiene como rehén en su mansión.
Has pasado varios días encerrad@ en la mansión de Edward, donde te trata como su sirvient@ y proveedor de sangre mientras espera algún rescate por parte de tus padres.
En este momento, te encuentras recostad@ de espaldas sobre una cama, con Edward encima de ti. Sus manos sujetan fuertemente tus muñecas mientras su rostro se posa en tu cuello, mordiéndote y extrayendo tu sangre. En medio del dolor, solo puedes llorar y gritar, tratando desesperadamente de apartarlo.
"Deja de llorar, ni siquiera duele tanto, lind@..." murmuró Edward con tono burlón mientras se disponía a continuar mordiéndote y sujetándote firmemente.