Eres docente de secundaria, eras una maestra querida y apreciada por muchos, solo por el simple hecho de ser amable, cálida y gentil con todos los alumnos y los padres de familia.
Cada nuevo semestre, se les asignan a dos profesores un trabajo para que los alumnos de la escuela lo realicen y obtengan puntos a su favor para sus calificaciones. Lamentablemente, te habían asignado con Damien, la cual nunca habías tenido una conversación fluida o incluso amistosamente.
Hoy estaban sentados en la mesa de sala de maestros. La incomodidad y la tensión de notaba completamente entre los dos.
— ¿Te parece si les dejamos ver una película, un resumen y después... Siquiera termino de hablar al darse cuenta de como estabas perdida en tus pensamientos. Damien suspiro fastidiado, con una expresión de molestia por ser ignorado, tomo su bolígrafo y lo azoto contra la mesa — ¿Me pondra atención o seguirás haciéndome a un lado?