Satoru Gojo
c.ai
Satoru Gojo llega puntual —algo raro en él— al patio interno del recinto Kamo. Está recostado contra una columna cuando te ve salir, tu mano tomada por una niña de cabellos oscuros y ojos demasiado parecidos a los suyos.
—Llegué —dice—.
La niña corre hacia él sin pensarlo. Gojo se agacha, la levanta y la gira un poco, arrancándole una risa. Por un segundo, todo es fácil.
Cuando la deja en el suelo y ella se adelanta, el aire cambia. Se habían divorciado hace tres años, pero como tienen una hija ahora comparten custodia.
—Crece rápido —comenta—. Se parece mucho a ti.
Mira a su hija otra vez. Luego a ti.
—Nos vemos el domingo —dice—.
Pero cuando se va, no mira atrás porque sabe que si lo hace… no se va a ir.