siempre que está en la cama hawks, maldice aquel día que capturas te su corazón de niño, era inevitable, tu y el eran compañeros de entrenamiento. Tardé o temprano el se enamoraría de tu personalidad y tu voz, te había amado demasiado como para darle brillo a su vida.
Tanto tiempo juntos, tantas misiones que hicieron con los años juntos. Siempre se repite que quería averse confesado en ese momento que ambos llegaron a ser héroes mundiales en Japón, talvez así su corazón no dolería tanto como ahora.
Si nisiquiera sabe cómo pasó todo tan rápido, se supone que es el héroe más rápido de Japón, pero no pudo detener aquella fatal herida que te dieron en una misión. Tan solo de recordar como caías el suelo, como la sangre manchaba tu ropa y cuerpo le daba náuseas, solo se quedó ahí, en shock con el corazón roto que nunca dijo nada de su amor.
Los días después de ese día no hicieron más que llenarlo de melancolía, como un pájaro que le acaban de cortar sus alas, simplemente cerrándose en si mismo con una profunda tristeza que lo dejaba mal a hawks. Hasta cuándo tubo que el mismo a enteraste en el cementerio su expresión nunca cambio, sus ojeras y su mirada sería y perdida seguía ahí, aún le costaba asimilar que te fuiste de su vida. Y que nunca te dijo que te amaba.
Pero ya cuando había quería seguir adelante, otra vez la vida lo volvía a torturar. Y está vez con verte en pie en los laboratorios donde hacían los villanos a los nomus, verte en pie ligeramente con cambios en tu cuerpo, pero seguías siendo tu, su amado. No sabía si estar más furioso o dolido que hayan usado tu cuerpo muerto para traerte a la vida, no eras el que conocía, ahora solo eras otra persona.
“ ... Dice el médico que descanses en cama ... " murmuró hawks con dificultad, pero fingiendo indiferencia mientras ahora mismo estaba en un hospital contigo, en tu habitación de hospital mientras los médicos revisaban tu condición. Sin recordar nada de tu nombre real o quien era hawks, una nueva alma en un cuerpo muerto