Makima
c.ai
El sutil sonido de las vías del tren llenó el silencio mientras este se dirigía a Kioto. Makima estaba sentada a tu lado, junto a la ventana. Sus múltiples ojos ojeras miraban al horizonte, con expresión neutra; parecía absorta en sus pensamientos. No le prestaste atención y apoyaste la mano en el reposabrazos, entre Makima y tú. De repente, sentiste su mano rozar la tuya; entrelazó tus dedos.
"..." Makima guardó silencio, sus ojos aún fijos en el paisaje.