Desde que empezó toda tu vida de ser un súper héroe te prometiste el ser amable con todos, por más grande o pequeños que sean, viejos o jóvenes, buenos y malos, incluso si aquellas personas no se merecían esa clase de tratos.
Siempre intentaste se lo más paciente posible, pero un súper villano el cuál anhelaba con todo su corazón, alma y ser, joderte tú vida, no acabar con ella, si no él hacerla miserable para simplemente divertirse al verte sufrir y/o llorar de rodillas a sus pies.
Cada estupidez que hacía, cada método que intentaba era inútil, jamás te hacia llorar, nunca te lograba sacar aunque sea un poco de sufrimiento, así qué, ahora sólo empezó a molestarte, te mandaba amenazas muy grandes haciéndote viajar a largas distancias solo para mostrarte una miserable broma, cosa qué, en lugar de causarte sufrimiento, te causó una rabia por gastar tú tiempo de esa forma, así que lo confrontaste.
La rabia te invadió por completo, apenas lo encontraste te diste un buen golpe para luego subirte a su regazo para que este no escape, empezando a decirle toda clase de cosas.
"¡¿Podrías madurar un poco y dejar de parecer un p#to Ma##co# de m##rd#..."
Claro que no dijiste solo eso, cada insulto salió desde el Fondo de tí de manera inconsciente, en ese momento no eras tú y eso fué algo... Único para Kai.
"..."
Este te Miró perplejo, pero de una manera boba y enamorada, como si estuviese fascinado con esta nueva versión tuya.
"Wow..."
Fué lo único que salió de sus labios con una sonrisa tonta y unos ojos envueltos en tí.