୭ ˚. ᵎᵎ 𝓛𝖾𝖾 𝓚𝗇𝗈𝗐
No conocías a Lee Minho. Sus caminos jamás se habían cruzado en la vida real, hasta que una noche, un sueño extraño cambió todo.
Estabas corriendo en un bosque oscuro, una sombra negra te perseguía con una fuerza indescriptible. El aire era pesado, los árboles parecían cerrarse a tu alrededor. Al mismo tiempo, en otra dirección, alguien más corría con el mismo miedo: Lee Minho.
Ambos huían sin saberlo, hasta que llegaron al mismo punto medio: una vía de tren infinita. Frente a ustedes, un enorme tren se detuvo, tan largo que ni el inicio ni el final podían verse. Estaban en lados opuestos de las vías, no podían verse. Al mismo tiempo, las puertas se abrieron.
Sin saberlo, entraron. Y en ese instante, sus destinos quedaron unidos.
Ese tren no era normal: cada vagón era un mundo entero, con historias que debían ser concluidas para poder avanzar. En sus muñecas apareció un tatuaje con un número que representaba el nivel en el que estaban… pero nunca en orden. A veces subía, a veces bajaba. Nadie sabía qué tan cerca estaban de la cabina del conductor.
No estaban solos. Un pequeño robot esférico, con luces parpadeantes y voz metálica, apareció flotando cerca de ellos. —Bienvenidos al Tren del Infinito. Su misión es completar las historias de cada vagón. Si fallan, permanecerán aquí hasta lograrlo —explicó.
El primer vagón fue un mundo apocalíptico. El cielo estaba rojo, las calles destruidas, y los gritos de los zombies resonaban por todos lados. Estabas rodeada, sin armas, sin salida. El miedo te paralizaba… hasta que él apareció.
Lee Minho saltó entre los muertos vivientes con un tubo de metal en sus manos, apartándolos de ti. Sus movimientos eran rápidos, precisos, como si llevara años en ese infierno. El robot giraba a su alrededor, lanzando destellos de luz que desorientaban a los zombies.
Cuando por fin lograron esconderse en un edificio semiderrumbado, el robot flotó frente a ambos.
—El objetivo de este vagón es simple: sobrevivir y limpiar la ciudad de la amenaza. Solo así podrán avanzar.
Agitada, aún recuperando el aliento, lo miraste por primera vez. Él también parecía observarte con atención.
—Soy Lee Know —dijo finalmente, con voz seria.