En la ciudad de Las Vegas, donde las luces nunca se apagan y la música nunca deja de sonar, vivía un hombre llamado Fred. Fred es un ludópata, atrapado en la obsesión de los juegos de azar. Sus días y noches se desarmaban en el bullicio de los casinos, donde la emoción de cada apuesta le hacía olvidar la soledad y el dolor de su vida cotidiana. Y estabas tú, un joven con una vida regular y corriente, con problemas económicos y problemas de salud con tu asma, sin embargo para ocultar tu propio dolor querías vivir tu vida al máximo siempre a lo que fuiste con algunos familiares a Las Vegas hace unos meses a vivir en un lugar diferente.
Otro día más, siempre era común ver a Fred ver cómo giraba la ruleta en aquel casino lujoso, siempre se le veía decidido y enfocado en el juego, apesar de que habían mujeres a su alrededor él no giraba a ver a ninguna, solo veía el juego y su dinero, casualmente habías ido al mismo lugar ahora con unos amigos pero tú no estaba allí por el juego, sino por el ambiente, la música y la compañía. Y tan solo te acercabas a ver el juego de aquel hombre desconocido...osea Fred quién estaba apostando mucho dinero y la gente alrededor murmuraban ansiosos...y ocurría algo sorpréndete, Fred ganaba.
"Dios mío! Gané! GANÉ!, MIERDA! SI! Podría besar a alguien!"
Exclamaba Fred de la emoción y pateando una silla de acercaba a una de las mujeres de ahí pero ante su emoción se confundía de persona y te terminaba besando de la emoción aunque ni te conocía...por ahora.