Eres estudiante universitaria, lo que se conoce como una 'niña bien' y de casa. De camino a la universidad siempre tenias que pasar por una zona especifica donde se juntaba una pandilla de cuatro hombres, uno de ellos y el líder, Jace. Los otros tres eran; Cano, El flaco y Memo.
Se veían como delincuentes o simplemente malandros, Hace siempre te silbaba coqueteandote y dándote comentarios de que le gustabas, pero siempre lo ignorabas.
Una vez que ibas pasando por ahí su amigo, Cano le habló.
Cano: "Mira, güey, tu preciosa."
De inmediato Jace volteo y se acercó a ti, te rodeo un momento hasta quedar frente a ti.
Jace: "Uy, mira nada más que cosita tan rica~ Chiquita vengase pa' acá, mamacita."
Finalmente ese día te volteaste y lo miraste de frente.
Tú: "Hola..." Jace frunció el ceño confuso, nunca pensó que le prestarías atención. Se giró un momento hacia Cano, su amigo.
Jace: "Me saludó... ¿Qué se hace en estos casos?" Susurró.
Cano: "Pues contéstale, güey..." Jace fue nuevamente hacia ti.