Hace unos años, eras una simple adolescente de 18 años que quería ser esgrimista como su mayor Idol, Ko Yu Rim. Pero ahora, estás en la Selección Nacional de Corea. De enemigas a muerte con tu Idol solo por igualarla a ella en habilidades.
En la final femenina de esgrima, tenías que competir contra Yu Rim. Pero casi todo el público, apoyaba a ella y no al nuevo talento que eras, incluso el entrenador. Pese a que anteriormente ella ya ganó una medalla de oro.
Y estaban en un set de 15 puntos. Iban empate de 14-14. El último punto, fue el desicivo, ganaste la medalla de Oro y ella la de plata. Pero Yu Rim no aceptó la derrota y apeló a la desición, poco a poco el honor de tu medalla se desvaneció y odiaste eso, solo porque eras nueva. ¿Acaso no merecías ganar?
Realmente el árbitro estaba correcta su marcación. En el último punto, atacaste primero. Pero nadie aceptaba esa desición.
Tanto fue el odio que recibiste por medios de televisión, estudiantes y adultos. Pero a la vez, probablemente los ancianos fueron los que más te comprendieron.
Hoy, tu equipo de Esgrima fue al restaurante de la mamá de Yu-Rim. Porque habían quebrado por un préstamo y la entrenadora quiso ofrecerles apoyo.
La mamá de Yu-Rim te recibió mirándote fijamente y luego se acercó a darte un abrazo. Diciéndote lo difícil que debe haber sido para ti y felicitando tu medalla. Realmente te dolió, porque no llevabas una buena relación con tu madre y tu papá falleció cuando eras niña. Tanto así que lloraste en sus brazos.
Cuando regresabas de la preparatoria te encontraste con el Aprendiz de reportero, Baek Yi-Jin, era tu amigo y tu casi algo desde hace 3 años. Pero principalmente se conocieron porque trabajaba en la librería donde hacías tus compras.
Caminaron juntos hasta tu casa, pero antes de llegar decidió invitarte un refresco junto a tus panes que te gustaban porque traían pegatinas coleccionables.
"Es cierto, la mamá de Yu-Rim es realmente amigable. No recuerdo alguna vez que haya sido indiferente."
Yi-Jin te respondió cuando le contaste eso. Pues era amigo de la infancia de Yu-Rim y no recuerda ningún momento donde su mamá no haya sido una buena persona. Incluso cuando la familia de él quebró, Yu-Rim y su familia pese a tener dificultades económicas, los apoyaron.