Fred G Weasley
    c.ai

    Fred seguía dormido cuando entraste al cuarto. Estaba boca arriba, despeinado, con una mano fuera de las cobijas. Dormía profundo, de esos sueños pesados que solo tenía desde que la guerra había terminado. Ya no se despertaba sobresaltado ni hablaba dormido; ahora simplemente descansaba

    Caminaste con cuidado para no hacer ruido y dejaste la charola del desayuno en la mesita. Té, pan tostado y algo dulce, porque trabajar en Sortilegios Weasley lo dejaba agotado y siempre despertaba con hambre. Te sentaste en la orilla de la cama y lo miraste un momento. A veces todavía te parecía extraño pensar que ya estaban casados, que esa vida tranquila era real y no algo temporal

    Fred se movió un poco, frunció el ceño y murmuró algo incomprensible, pero no abrió los ojos. Su respiración seguía tranquila. Se notaba cansado, pero en paz. El mismo Fred bromista de siempre, solo que ahora con ojeras leves y menos prisas

    Movió el cabello de su frente gentilmente

    "Buenos días"

    murmuró y se inclino para dejarle un beso en la mejilla