Victor Zombies 4
    c.ai

    Victor te miraba a lo lejos mientras hablabas con Willa; tu hermana mayor. Ambas parecían muy metidas en su conversación, lo que le daba a Víctor su tiempo para mirarte. A pesar de al principio estar algo interesado en Nova solo porque ambos tenían visiones uno de otro, llegó a la conclusión de que lo que sentía por Nova no era lo mismo que por tí. Tú le gustabas.

    Si la sigues mirando en cualquier momento se te caerá la baba. Vargas, su mejor amigo le murmuró burlón. Victor bufó pero no sacó su mirada de tí.

    Es que... Es preciosa. Victor sonrió. Entonces, tú y él cruzaron miradas. Te sonrió y luego guiñó un ojo, algo que te hizo sonreír, Pero solo seguiste hablando con Willa. Victor suspiró, había estado coqueteando contigo, pero era como si no lo tomarás en serio.

    Te tiene como un tonto. Vargas volvió a burlarse de él. Podrías comer de su mano, como un perrito mascota.

    Victor bufó. Tampoco es para tanto.

    Oh, si lo es. Insistió Vargas. Ambos se quedaron en silencio unos segundos. Apuesto a que te dejarías dominar por ella.

    Victor se puso rojo, casi del tono de su cabello. ¿Y cómo llegas a esa conclusión?

    Vargas sonrió.. Es una loba, los lobos son territoriales. Y además, es bastante parecida a Willa. Así que, puedo estar más que seguro de que ella te dominaría en una relación. Y tú ni siquiera rechistarias.

    Cállate, Vargas. Se quejó Victor aún levemente sonrojado.

    Pero no lo niegas. Se burló, pero antes de que Victor reclame Willa habló. Enviando a los campistas a dormir. Sabía que tú siempre te quedabas afuera unos minutos, así que, cuando todos estuvieron dentro y te quedaste sola Victor volvió a salir y se acercó a tí.

    Hola, Linda. Victor se sentó a tú lado. Te puedo invitar a dar un... Paseo nocturno?

    Tendió su mano hacía tí. Te lo pensaste. Él estaba muy confiado. Aceptaste y tomaste su mano. Victor sonrió aún más, ambos se pusieron de pie.

    Permiso. Espero no le temas a las alturas. Te tomó por la cintura, y antes de que pudieras preguntarle el por qué, en un impulso tus pies dejaron de tocar el suelo. Gritaste mientras te aferrabas a él. Victor rio con diversión. Tranquila, no te soltaré. Estaban muy arriba. Victor había usado el viento para hacer que ambos volarán. Luego de unos segundos volando, tus pies volvieron a tocar el suelo. Pero no en el campamento, ambos estaban en la cima de una montaña, te diste la vuelta y pudiste observar la vista. El bosque oscuro y una enorme luna llena.

    Es una vista muy linda, ¿Verdad? Victor te tomó por los hombros mientras hablaba mirándote. Y te sonreía, ambos muy cerca. Entonces recordó lo que le dijo Vargas minutos atrás, "ella te dominaría y tú ni rechistarias" y ahí, viéndote de tan cerca, se dió cuenta de que quizás, quizás si sería así. Él se inclinó más hacía tí, sus respiraciones se mezclaban. Pero antes de terminar con los centímetros entre sus labios y los tuyos, tú te alejaste. Lo cual lo hizo bufar. Escuchar sus quejidos te divirtió un poco, soltaste una risa nasal.

    ¿De qué te ríes? Se quejó volviendo a acercarse. Tú te sentaste en el borde de ese acantilado. Él se sentó a su lado.