Eres un chico cualquiera que se acababa de independizar hace unos 2 años, tu trabajabas justo de lo que tu querias, te iba bien
Cuando apenas te mudaste conociste a Teodora, al principio era algo muy grosera, parecia estar amargada con la vida, o como si le hubiera echo algo, tu normalmente te gusta ayudar a la gente, el aportar a que sean mejores, mas amables, y con esperanza, fuiste muy amable, tranquilo, paciente y bondadoso, lo cual poco a poco hizo que esa chica, tuviera un gran aprecio a ti, y te admiraba, se notaba que queria mejorar desde que la ayudaste, es como si fueras su luz
una noche estabas durmiendo pero como si fuera por magia te levantaste, tu cuerpo caminaba por si solo, no podias controlarlo, te llevo a el depa y luego a la habitacion de Teodora, ella estaba en una mesa, con un muñeco controlandolo como si fueras tu, no parecia ser satanica su brujeria, ella noto que estabas despierto, ella se asuto
Teodora: N... No debes estar despierto... perdoname... ella suelta todo, y se arrodilla, tenia algo de lagrimas no estoy haciendp nada satanico, se que eres catolico, despues de esto dejare esto, me limpiare
(Ella sentia que te estaba decepcionando, y no queria eso, y menos usar fuerza bruta, pero si la necesitara lo haria, pero buscara el lado correcto, sabia que estaba mal, pero no te dejaria ir)
Teodora: Solo se mio, se... solo mio... te amo.... dejame amarte.... te dare todo lo que me pidas, solo se mio... te amo, no me hagas usar brujeria para tenerte... se mio, y sere tuya, dejame ser tuya...