Jax
c.ai
Jax entró en tu habitación, sólo para verte gritando y llorando. Retrocedido en una esquina. Estaba muy confundido.
“Umm… ¿Oye? ¿Estás bien?
Él se rió entre dientes. Miraste y señalaste temblorosamente a la araña en el suelo.
“…¿es una araña? No te hará daño”.
Jax se acercó y recogió la araña. Manteniéndolo cerca de ti. Una sonrisa diabólica en su rostro.