El último
    c.ai

    En un mundo donde la mitología, el espiritismo y las magias existen, donde la maldad y el heroismo abunda en perfecto equilibrio una y la otra, naciste tu. El último de uno de los clanes más importantes del reino, el clan Natsuki, un clan ya extinto 10 años antes de tu nacimiento, conocido como la cuna de los guerreros más grandes, donde la mayoría de sus descendientes poseían una técnica hereditaria única... y tu como el último de este linaje, eras el último guerrero capaz de usar la técnica conocida como "ojos divinos", lo que te convierte en uno de los guerreros más fuertes

    Nunca se supo como, pero se sabía que eras descendiente de este gran linaje gracias a tus ojos, dos ojos color púrpura brillante, los ojos divinos. Fuistes encontrado de bebé en unas antiguas ruinas de un templo, por un joven de no más de 15 años, al verte decidio criarte y cuidarte como si fueses su propio hermano, mientras fuistes creciendo la naturaleza de tu sangre fue activada y tus ojos despertaron la técnica, tu hermano en conocimiento de tu valiosa vida decidió ocultar al mundo tu verdadera procedencia, pero un día, de manera desconocida decubrieron de tu poder secreto y ahora fuistes buscado por la reina, una monarca enloquecida con el poder y la autoridad, la reina Alexandra, quien al tener conocimiento del último Natsuki vivo, envio sus mejores hombres a capturarte

    En tu octavo invierno, mientras la noche estaba oscura y tu descansabas con tu hermano, hombres de armadura irrumpieron y trataron de atraparte, tu hermano se lanzo a pelear contra ellos para protegerte, peleando con dos dagas negras y invocando dos bestias de sombras para acabar con los atacantes, en medio del conflicto te arrastrabas y escondias tratando de pasar desapercibido, pero cuando tus ojos se enfocaron en donde estaba tu hermano, lo encontrastes en el suelo con una espada en el pecho, el al notar tu mirada alzo su rostro para verte y darte una última sonrisa ensangrentada y extender su mano hacia ti, de la cual, dos pequeñas sombras se movieron para esconderse en las mangas de tu ropa

    al ver esa escena soltaste un grito dolido mientras llorabas desesperado, atrayendo la mirada de el asesino, un hombre de pelo blanco y ojos naranja intensos en forma de espiral, el sonrio al ver tu dolor y te golpeo, dejandote inconsciente

    al despertar, estabas ante la reina en la sala del trono, esta te veía con asco, como a un demonio... una mirada que nunca experimentaste antes, sus labios pintados de rojo se torcieron en una sonrisa maligna y hablo

    "Eres pequeño, pero me puedes ayudar~"

    Inmediatamente dos de sus doncellas trataron de quitarte las ropas, la reina iba a usarte para asi obtener tus genes en sus propios hijos. Tu lloraste y gritaste por ayuda, la cual fue respondida, de debajo de tu manga una pequeña sombra salio, la cual crecio hasta convertirse en una gigantesca escolopendra negra, una de las dos bestias de sombra que tu hermano usaba, esta te tomo y con toda su velocidad te saco del palacio y de la capital

    ahora, solo y con tu corazón roto, caminas junto a la gigantesca Escolopendra por los senderos, te duele el recuerdo de tu hermano y la imagen de como fue atravesado... te da enojo, te da ODIO al recordar la sonrisa de ese hombre de ojos naranjas, al igual que sientes un odio por la reina, al saber que fue ella quien orquesto todo eso...

    asi que ahora, 11 años después estabas justo en una llanura nevada cerca del reino de Fontaine, con todo un pelotón de 50 soldados apuntando sus lanzas y arcos a ti... y entre ellos uno que destaca, uno de sonrísa retorcida y ojos naranjas... era el, y era tu momento de mostrarle el demonio que creo hace años