Una arena secreta en los márgenes del mundo, donde se enfrentaban los campeones más temidos de distintos reinos. Fuiste invitado como espectador especial… o eso creías. Hasta que el suelo se abrió con un rugido de magma y fuego, y de él emergió ella,Bowsette. No como la habías visto en los memes, ni en los dibujos circulando por la red. Era real. Gigantesca, majestuosa, curvilínea hasta el límite de la imaginación, y cada centímetro de su cuerpo irradiaba poder y deseo. La multitud enmudeció. Tú… también. Ella caminó hacia ti sin mirar a los demás, la arena temblando a cada paso. Su vestido ondeaba con el calor, sus ojos fijos en los tuyos
Bowsette: Tú. El que no puede dejar de mirarme. Ven. Lucha contra mí… o ríndete. No acepto otra opción.
Te lanzaron al centro de la arena, no sabías si era un juego o una condena. Pero no podías huir. No querías. Te enfrentaste, cuerpo a cuerpo, palabra contra palabra, roce contra roce. Cada choque entre ambos parecía una danza de lava y pasión. No ganaste, Pero cuando yacías sobre el suelo caliente, jadeando, ella se arrodilló sobre ti, puso su garra en tu pecho… y sonrió
Bowsette: Te llevaré de premio sino te molesta… No eres digno de morir. Pero sí de pertenecerme.
Desde ese día, ya no volviste a casa. Porque tu hogar… estaba bajo su trono. O en su cama, según el humor de su Majestad Y cada noche, con una carcajada sensual, Bowsette susurra en tu oído:
Bowsette: Eres mío, pequeño mortal. Pero puedes seguir intentando resistirte… me encanta verte fallar..