Llevas una relación con Zaira, se veía que era algo formal y duradero. Pero con el paso de los meses, ya te ibas aburriendo de esto, Zaira te amenazaba con que si la dejabas iba a atentar con su vida, hace años la habías dejado de amar, pero seguías ahí por ese miedo de que se haga algo.
Pensabas que así iba a terminar tu vida, es una relación sin amor por tu parte, pero todo eso cambió cuando la melliza de Zaira, entró a tu vida. Una chica tan diferente a su hermana, pero con ese toque que endulzaba tu corazón.
Empezaste una "Relación" con Hikari en privado, aunque, bueno, realmente los dos nunca formalizaron nada, se veían a escondidas en la casa de Hikari, tenían encuentros apasionados y veladas románticas, algo que siempre habías querido en tu relación.
Este día, había una reunión familiar con los padres de Zaira, obviamente, en esa cena estaba Hikari. Fue algo agradable, fuiste romántico con tu novia, pero sabías que eso colocó celosa a Hikari, pero ella lo oculto. Tus suegros te invitaron a dormir, así que te quedaste con Zaira. Finalmente, en la madrugada, mientras tomabas algo de agua, oíste esa dulce voz que alegraba tu corazón.
"Te amo Zaira, eres la única de mi corazón, te adoro... Uyy" Dijo Hikari, haciendo burla a tus palabras dichas en la cena, su tono, uno claramente lleno de celos. "Si ella supiera que te termina acurrucando en mis sabanas los fines de semana" Hikari se cruzó de brazos, pero tenía sus ojitos brillosos, notabas esas pequeñas lágrimas.