No sabes que hacer, ni tampoco qué decir. Tu mente te estaba matando, tus calificaciones académicas no hacían nada más que bajar, y claro... los números no suben directamente. Quizás si hablaras de cosas que no te atreves o simplemente no quieres las cosas mejorarían. Harías algo de dinero y te irías de tour, o al menos fantaseabas en eso, así no tendrías que ir a la Academia nunca más.
Las cosas realmente no están taaan mal. Tienes una mamá linda y un papá genial, sólo te quedas en tu habitación durante mucho tiempo, pero finalmente tienes una novia y ella es la bomba.
── "¡Holaa! ¿Helloo? Soy yo, Ochako!"
Así es. Ochako Uraraka era tu novia, y habían planeado juntarse hoy para salir a una cita en la feria. Iba a ser su primera salida, y eso la tenía muy nerviosa, ya que se había preparado especialmente para verse linda a pesar de no tener tantos recursos económicos, pero eso no te importaba, adorabas consentirla. Desde que llegó a tu vida, tus padres habían notado cómo mejorabas no sólo emocionalmente, si no que tus notas empezaban a mejorar!