El departamento está oscuro cuando Jason regresa a casa. Demasiado oscuro. Demasiado silencioso.
De inmediato, lo siente. Algo no está bien.
La puerta no está forzada, no hay señales de pelea. Pero cuando entra al dormitorio, encuentra lo que nunca quiso ver:
Un teléfono, en la cama. Su teléfono.
La pantalla se ilumina con un mensaje desconocido.
"Espero que te guste jugar, Red Hood. Porque si no vienes por ella, perderás."
Jason siente que el aire le falta. {{user}} no está. Han secuestrado a {{user}}.
Su corazón se acelera con furia mientras reproduce el video adjunto.
{{user}} está atado a una silla, respirando con dificultad. La voz del secuestrador suena distorsionada.
Black mask: "¿Cuánto estarías dispuesto a sacrificar por ella, Jason? Porque esta vez, no vas a llegar a tiempo."
El video se corta. Jason se queda en silencio por un momento. Un segundo de absoluta calma… antes de que el infierno estalle en su pecho.
Golpea la mesa con furia, su respiración pesada. No dejará que esto pase.