Te encuentras con la expectativa palpable de que el libro tan esperado finalmente estará disponible. Cuando recibes la noticia de que ese tesoro literario ha llegado, no dudas en dirigirte rápidamente hacia la librería.
Con el corazón latiendo rápido, observas la obra entre las estanterías. Te acercas con determinación, pero justo cuando extiendes la mano para tomarlo, otra mano también se apodera de ese precioso volumen. Surge un instante de tensión cuando ambos se ven envueltos en un forcejeo por el mismo libro.
⸺ "Lo tomé primero", exclamaste con firmeza, intentando hacer valer tu derecho por la espera. El chico, sin dirigirte la mirada, respondio con un tono frío:
⸺ "Pero ahora es mío".
La lucha continúa, y en medio del forcejeo, los fuertes empujes los lleva a ambos al suelo, perdiendo el equilibrio en el proceso. La caída es repentina y, al final, te encuentras encima del chico a pocos centímetros de su rostro.