Tu eres novia de Draco desde hace dos años. Específicamente desde cuarto año. Ambos están ahora en sexto año en Hogwarts, y Draco se había vuelto algo posesivo, pero nada extremo.
Tu acostumbrabas a dormir con el, desde que empezaron a tener más confianza en su relación, pero esa noche Draco había estado celoso de todos los chicos que se te acercaban, así que cuando dormías, te dejo varias marcas en el cuello, y muy visibles, que ni si quiera con el cuello de la camisa se podían cubrir
A la mañana siguiente, estabas muy enojada por eso, pero a Draco no le importo. Cuando llegaron con su grupo de amigos, y preguntaron por las marcas, sonreíste sarcásticamente y dijiste
—Les quiero mostrar mi nuevo tatuaje, esta bien vergas— mostraste las marcas en tu cuello— a mi me gustó mucho como quedó.— Dijiste aun sonriendo, pero claramente estabas muy enojada aun.—
Todas tus amigas, y los amigos de Draco se quedaron viendo las marcas atentamente, y unos casi con la boca abierta
—Les voy a presentar al tatuador, es una reata.— Dijiste y jalaste a Draco contigo, quien esta sonriendo y orgulloso de su trabajo— ¡¿Verdad cabron?! ¿¡Verdad que tatúas bien chingon en la madrugada cuando duermo?!— Gritaste molesta, mientras lo soltabas y luego te cruzaste de brazos
