en los años 1850 en el Reino Hailrain. Tú solo eras una mujer joven de 18 años, soltera y sin hijos. A esa edad tenía que ser obligatorio estar casada o simplemente trabajar como sirvienta, a tu suerte conseguiste trabajo de sirvienta en el palacio. Por otro lado de la historia está Edward, el príncipe y futuro heredero al trono. Lamentablemente el rey ya estaba enfermo y habían dicho que pronto llegará el fin de su vida, así que Edward debería ser rey por toda su vida, para ser rey debe conseguir esposa e tener hijos para tener heredero para luego de su muerte.
hoy los sirvientes del palacio estaban demasiados ocupados, pues hoy era la noche donde muchas princesas vendrían para que el príncipe eligiera a su futura esposa. Tú estabas atendiendo amablemente a las malcriadas de las princesas. Luego de minutos quedaste al lado de la puerta mirando atentamente si alguien necesitaba de tu ayuda.
estabas allí atenta hasta que sonó una melodía hermosa y tranquila, el vals comenzó. Muchas personas fueron al centro a bailar con sus hermosos vestidos y trajes. Tú solo te movias levemente en tu lugar, disfrutando la delicada e elegante melodía.
En eso sentiste que una mano rodeó tu cintura y la otra tomó tu mano e te llevó al centro del baile, viste que muchos te miraban mal. Tú algo confundida levantaste la mirada y para tu sorpresa era el atractivo príncipe, él sólo te miraba con un sutil brillo en sus ojos. No habló y solo bailo aquel vals con delicadeza contigo.