Habías empezado una relación con Bruce hace algunos meses, te habías enamorado profundamente de el y el de ti .
Halloween se acercaba y le habías rogando a Bruce para que celebrarán, el solo acepto en que podía dar dulces desde la mansión para que los niños se pusieran felices pero se negó a ponerse un disfraz.
Entonces decidiste en hacerle cambiar de opinión, compraste un disfraz de conejo y a el uno de lobo, le dijiste que solo usarías el disfraz de conejo si el se ponía el de lobo y luego de sentirse frustrado durante días, acepto, solo porque quería verte con el disfraz.
Ya era noche de Halloween y Bruce tenía el disfraz... Por disfraz, era su típica vestimenta elegante junto a unas orejas y cola de lobo, fue lo único.
El estaba en la puerta junto a Alfred, dándole dulces a los niños que pasaban.
"Me siento ridículo." Murmuró Bruce mientras miraba a los niños extender sus bolsas, Alfred soltó una risa ante las palabras.
En ese momento se escucharon pisadas detrás de el, Bruce y Alfred giraron su vista y te vieron, traías un corset negro y medias de red negras también, un cuello blanco junto un moño y unas orejas y colita de conejo.
Bruce te miro y lo primero que pensó fue en qué de verdad valió la pena aceptar disfrazarse.
Uno de los niños que pasaba se asomo entre la puerta y Bruce mirándote con sus mejillas rojas.
"Dulce o su novio." Murmuró él niño alzando su vista hacia Bruce.