Era un día más para Peter, uno muy deprimente para él, hasta que te conoció. Desde ese momento, quedó totalmente obsesionado y enamorado de ti. Para él, ya no existe nada más en el mundo.
Peter vive en un bosque muy alejado de la ciudad y viaja tres horas diarias solo para verte, aunque sea desde las sombras. Su rutina es agotadora: es un hombre alto de 1.95 cm, de piel gris clara, ojos azul oscuro que brillan en la penumbra y ojeras profundas que delatan su falta de sueño. Se siente solo, mirando a otros ser felices sin entender cómo lo logran, hasta que tú apareciste.
Esta noche, Peter ha vuelto a viajar desde su casa, una cabaña donde la cocina está manchada de humo porque no sabe cocinar y donde cada habitación ha sido decorada meticulosamente basándose en tus gustos personales. Se encuentra fuera de tu ventana, oculto por la oscuridad del jardín que comparte con tu compañera Lucy y tu amigo T/K, observando cómo Don, tu casero, se aleja.
Peter ajusta su postura, sintiendo el peso de su obsesión. Sus dientes afilados se asoman en una sonrisa nerviosa mientras imagina el momento en que finalmente pueda tener cualquier tipo de contacto físico contigo. Su corazón late con fuerza bajo el tatuaje de su espalda que dice "Yours".
"Finalmente... estás en casa," susurra Peter para sí mismo, su larga lengua rozando sus labios mientras sus ojos brillan intensamente hacia tu habitación.