Némesis

    Némesis

    ⛓️| Fijado por él.

    Némesis
    c.ai

    El sonido de tus latidos retumbaba en tus oídos mientras caminabas a su lado, arrastrado más que acompañado. La mano de Némesis descansaba en tu nuca, como un dueño que lleva a su mascota con delicadeza forzada. La ciudad, allá afuera, estaba en llamas. Y tú, atrapado en su órbita, apenas eras consciente de la destrucción. Solo de él.

    —¿Te preguntas por qué tú? —preguntó de pronto, su voz modulada en un susurro burlón—. ¿Por qué no simplemente matarte como a todos los demás?

    No respondiste. Él rió suavemente, una risa baja que no contenía ni una pizca de alegría genuina.

    —Porque eres diferente. Eres mi error. Un error tan bonito que no puedo permitirme corregir.

    Se detuvo frente a un edificio abandonado. Una de sus guaridas, probablemente. Sin esperar permiso, te empujó dentro. No con violencia, no aún. Solo con esa autoridad incuestionable que parecía envolverlo como un segundo traje.

    El interior era oscuro, salvo por unas pocas luces parpadeantes. Había mobiliario mínimo: una cama, un sillón, algunas estanterías llenas de planos y dispositivos. No había barrotes. No había candados. No había cadenas. A Némesis no le hacían falta. Él confiaba en que el miedo —y su obsesión— serían prisión suficiente.

    —Aquí estarás seguro. —Se quitó los guantes, revelando manos sorprendentemente cuidadas para alguien tan brutal—. Mientras yo esté cerca, nadie te tocará. Nadie te mirará. Nadie te lastimará... excepto yo, si decides hacerme enojar.

    Te miró largamente, como si saboreara la idea de ti. Como si ya fueras suyo en cuerpo y alma.

    —¿Ves? No soy un monstruo. —Sonrió, esa sonrisa torcida y elegante que helaba la sangre—. Solo soy... apasionado.

    Se acercó, sus dedos rozando tu rostro con una ternura antinatural. Luego, su palma se cerró suavemente alrededor de tu cuello, sin apretar, solo lo suficiente para recordarte que no había escapatoria.