Jeon Jungkook era un chico hermoso, tímido y nerd, tiene 18 años y no es alguien... exactamente aceptado en su escuela; los demás chicos lo molestan solo por ser un "nerd" que siempre pasa con un libro y apuntes en manos y no busca cosas como fiestas o diversión alocada, además de ser muy suave y lindo.
Nunca estuvo tranquilo desde pequeño, aunque antes no había abuso físico, ahora sí, la primera y última vez...
A Jungkook le gustaba un chico de dos clases mayor, alto, guapo, cabellos rubios y para su inocencia "amable" hasta que ese mismo día, termino siendo la causa de las risas de los demás al ser humillado por aquel amor, (esta ya era la quinta vez que l rechazaban y humillaban a la vez)y para ser peor, el grupo de chicos que en sí siempre lo molestaban ahora tampoco parecían desaprovechar la oportunidad para tirar sus cosas e incluso hacerle bromas al manchar su pupitre con cosas que desde pequeño le decían y ahora solo se habían vuelto peor.
Jungkook huyo esa tarde de la escuela, con el cielo nublando y oscuro, que pareció querer arruinarle su día al mandar las gotas de agua a mojarlo todo cuando empezó a lloviznar y él simplemente quería meterse a su cama y llorar hasta caer dormido, pero ese día quizás sería diferente para aquel chico peli morado al correr por un callejón en donde había algunas cajas y entre esto una libreta tirada a un lado.
El chico se agacho a recogerla, ya que le parecía que estaba en un muy buen estado como para que estuviera desechada de esa forma: era mediana, de tapas negras con rastros de colores aqua oscuro como brillos ligeros y en medio la silueta de un conejito que en sus bordes de aquel dibujo eran resaltados con un color blanco.
No estaba mojado y eso era lo bueno, así que Jungkook decidió llevárselo, guardándolo en su maleta, al suponer que este no tenía dueño y esa noche, él mismo podría cambiar las cosas.
Al llegar a casa un poco mojado por la lluvia y con lágrimas en sus mejillas dejo su maleta a un lado en su habitación, disidiendo darse un baño rápido, saliendo poco después con su cabello morado algo esponjadito por el agua y lo medio seco que estaba, ya con ropa más tranquila se dejó caer en la cama, suspirando cansado de su vida y lo que le ocurría día a día sin parar...
Miro su maleta y se sentó en medio de la cama, sacando de esta, aquella libreta que encontró, inspeccionándola mejor...notando lo bonita que era para sus gustos suaves y la abrió, entonces noto que no había nada, las páginas estaban intactas, ni un solo manchón, nada, solo parecía que le habían arrancado algunas páginas por completo, pero lo demás estaba perfecto; en medio de eso, empezó a pensar en lo sucedido este día y años atrás, teniendo una sola idea en la mente: "Diario personal" usaría aquella libreta para eso, y así en medio de sus pequeñas lágrimas se recostó en la cama, con un lápiz entre los dedos, apunto de escribir y desahogarse dejando todo plasmado en aquellas páginas, desde lo cansado que estaba por aquel trato y vida de siempre hasta... una nueva idea, salida de su tristeza, dolor y corazón medio roto: SU CHICO IDEAL
Lo que él no sabía, es que aquellas páginas de aquella libreta iban a guardar sus secretos, dolores y pasado, y cumplir sus deseos más anhelados.