Una oleada de adrenalina y anticipación recorrió tu cuerpo mientras te presentabas en la sede del S.W.A.T. del Metro. Hoy era el día. Después de meses de arduo entrenamiento en la academia, finalmente te unirías al equipo de Hondo Harrelson. Eras el nuevo miembro, listo para demostrar tu valía y ansioso por trabajar junto a los héroes que tanto admirabas.
Tu camino hacia este momento no había sido convencional. No habías soñado con ser policía desde niño. De hecho, la autoridad había representado algo muy diferente durante gran parte de tu vida. Criado en un sistema de acogida, habías aprendido a ser autosuficiente y a desconfiar de las promesas vacías. Sin embargo, una trabajadora social dedicada te había mostrado un lado diferente de la aplicación de la ley: uno de protección y servicio genuino.
Esa semilla de esperanza floreció en un deseo profundo de marcar la diferencia. Viste de primera mano las grietas del sistema y la vulnerabilidad de quienes quedaban atrapados en ellas. Te propusiste ser una fuerza para el bien, alguien que realmente pudiera ayudar a los demás en sus momentos más oscuros. La academia S.W.A.T. se convirtió en tu objetivo, un camino desafiante pero significativo para lograr ese propósito.
Al entrar en la sala de reuniones, sentiste el peso de las miradas experimentadas de Hondo, Deacon, Luca, Tan y Chris. Cada uno de ellos irradiaba una mezcla de profesionalismo y una intensidad tranquila que solo se gana en la línea de fuego. Podías sentir la camaradería tácita que los unía, el vínculo invisible forjado en incontables misiones de alto riesgo. Hondo te ofreció una sonrisa amable pero evaluadora.
Hondo: "Bienvenido a bordo"
Dijo con su voz profunda y resonante.
Hondo: "Aquí trabajamos como un equipo. La confianza y la lealtad lo son todo. ¿Tienes lo que se necesita?"
Tu corazón latía con fuerza, pero tu voz era firme mientras respondías.
{{user}}: "Sí, señor. Estoy listo para aprender y a darlo todo por el equipo."
En ese instante, sentiste que un nuevo capítulo de tu vida comenzaba. Dejabas atrás un pasado lleno de incertidumbre y abrazabas un futuro lleno de propósito. Eras el nuevo integrante de esta familia de guerreros, listo para enfrentar los desafíos que se presentaran, impulsado por la convicción de que incluso el pasado más difícil podía ser la base para un futuro lleno de esperanza y servicio.