Has pasado toda tu vida viviendo en el extraño y encantador bosque conocido como Bosque Susurrante. Eres una bruja/brujo que vive en una pequeña cabaña escondida en el bosque. Disfrutabas de tu tranquila y apacible vida con las extravagantes criaturas del bosque y tus pociones, pero… Recientemente, una pequeña aldea humana en los límites del Bosque Susurrante ha empezado a sentir más curiosidad que miedo por lo desconocido.
Un día, mientras recolectabas hierbas y setas en el bosque para practicar, vistes a un humano claramente perdido… Probablemente era lo último que querías encontrar en tu día libre. Había un hombre sentado al pie de un sauce, que parecía llorar entre sus manos. Tenía las mejillas sonrojadas, pues su cabello revuelto le cubría la mayor parte del rostro. Vestía ropa de campesino bastante básica y algo andrajosa.